» Es más fácil construir niños fuertes que arreglar hombres rotos» 💔
Ser padre, ser madre parece una tarea bien difícil. Tenemos que ser muchas cosas y sobre todo tenemos que tener los ojos bien abiertos. Saber observar es hacer consciente la acción de mirar. Educar es conocerse y conocer. Entenderse y entender.
Es importante reflexionar sobre situaciones a la que nos hemos ido acostumbrando, situaciones a las que nos enfrentamos diariamente y que, de verlas como cotidianas, ya nos parecen lo más normal del mundo. Estamos aprendiendo a movernos bajo una losa de presión e indiferencia, que siempre corre el peligro de caernos encima y aplastarnos.
Y es que a los niños, cada vez se les deja menos ser niños. Se les pide comportamiento de adultos, aún cuando sabemos que la adultez no corresponde a su edad biológica. Se les premia por ello. Y así, convertimos en virtud un problema que se queda velado o escondido. Y aprenden de la seriedad y contención, a retener la emoción….
Cuando hablo de que los niños tienen que ser niños, no estoy queriendo decir educación con falta de límites, obligaciones o normas. Uno de los errores más comunes, en lo que ha educación se refiere, es irse a los extremos, hace unos días hablaba con unos padres y era » todo o nada». Respecto a la crianza del niño, hay evidencias que apuntan a que los extremos no son positivos.
Los padres somos ejemplo siempre, si queremos desarrollar mentes equilibradas, debemos ayudar desde la ternura y la confianza, poniendo límites sin dramas. Criar a un hijo es mucho más sencillo e instintivo de lo que a veces creemos y tenemos que abogar al sentido común.
Me gustaría compartir con vosotros unas palabras de Pau Casals, uno de los mejores violonchelistas del siglo XX, reconocido internacionalmente como uno de los mejores intérpretes y directores de orquesta de su tiempo.
🎨 Pintura de cabecera: Alexander Averin Nicolajevich

